Érase una vez un amor imposible

Un relato de amor imposible que mezcla deseo, ternura y despedida.
Una historia sobre crecer, soltar y entender que a veces el amor más puro es el que nunca se consuma.

Un relato de amor imposible que mezcla deseo, ternura y despedida.
Una historia sobre crecer, soltar y entender que a veces el amor más puro es el que nunca se consuma.

Nunca nada ha fabricado tantas excusas como la justificación de las emociones y sus deseos desbordados, así, a la mañana siguiente de un coctel moribundo que al final del vaso escondía sexo desenfrenado enterrado por la culpabilidad y una relación…

No sabíamos como pero su fino tanga de Victoria’s Secret había decidido escalar su armario para coronar la punta de su puerta entreabierta, su risa lleno el pequeño ático al percatarse de la proeza de su ropa interior, Eva tiene…

Esta semana había tenido suficiente de charlas de sexo, de parejas, de…en definitiva tantos puntos de vista con tanta información vomitada sin pretexto ni contexto, que era prácticamente imposible ordenar nada, sé que es el tema estrella; a todo el…

Hace bastantes años, hubo una época en la que estuve meses con la cabeza procesando información a infinitas revoluciones por minuto, hacía pocos días que acababa de finalizar mis estudios (al menos durante un tiempo), pero no podía evitar seguir…

No buscas nada serio con nadie, tú lo sabes, ella lo entiende y todo el mundo parece celebrarlo, pero un día, no sabes ni como, estas cenando en su casa con sus padres en una mesa con más miradas y…

Cara o cruz, es cómo definiría emocionalmente al ser humano. Todos nos convertimos en extremadamente buenos comerciales cuando queremos vender esos valores que supuestamente tenemos, es ahí cuando el cliente al que le queremos sacar algo, ya sea respeto, admiración,…

Se veía tan apetecible para mis dedos como la piel de una mujer recién salida de la ducha, algunas gotas de lluvia se dejaban caer desde el cielo hasta deslizarse entre esos iconos tan estratégicamente colocados, confirmo, físicamente era el…

Os voy a decir dos cosas: no soy ni mucho menos el prototipo perfecto de hombre, de hecho no considero ser ni el modelo a seguir para prácticamente nada. Pero, ya sea por usar las palabras adecuadas, por las clases…