Sobre mí

Madurar es contar la historia completa, incluso la parte donde te equivocas.
Yo las escribo. Tú decides si las lees.

sobre mí

Bienvenidos al mundo tal como lo veo yo a través de estos cristales marrón oscuro.

Soy Jack Gable

Y sí, empecemos siendo sinceros: no os conozco de nada y vosotros a mí tampoco, incluso podríamos decir que nos importamos una mierda. Por tanto, creo que tenemos la suerte de ser las personas perfectas para contarnos lo que nos salga de las pelotas (o de los ovarios).

Así, disfrutando la compañía y el mano a mano, con un soñado brindis. Por ti que me lees, por mí que te escribo, por las sábanas revueltas, por las cervezas entre amigos (con patatas bravas, por favor), por las miradas de reojo (y las otras también) y por AC/DC.

Por supuesto, como toda medicina, viene con sus indicaciones de uso: mis historias aquí escritas tienen los nombres de los personajes inventados, ya que, aunque son anécdotas y sucesos de mi vida personal (actuales o de hace años), no quiero involucrar a nadie más que a un servidor.

Parafraseando a una buena amiga: «Escribir va muy bien para el alma, la mente, el colesterol y el hambre. Es como un antídoto casero.»

Así que no te tomes nada personal. Las opiniones deberían ser como los vinos: elige el que te guste. Aquí siempre tendrás una silla libre. Acomódate, sírvete algo y leámonos lo que no nos atrevemos a decirnos.

Romance, pero de verdad

En contra

Sí, un tío escribiendo romántica. Y con algo que decir.

Claro que quiero que suspires. Pero de verdad: no el «ay, qué
bonito» de reflejo, sino el suspiro de cuando lo bonito te toca a
ti. Al final todas las historias están contadas. La diferencia
es cómo las cuentas, y lo que dejan dentro.

El amor de verdad no siempre duele.

A veces solo es real. Se puede escribir una historia bonita que además se sienta de verdad: que cueste, sí, pero que también te haga decir «guau, esto pasa». Ese amor que sabes que existe, pero que nunca te ha tocado a ti.
Eso es lo que intento contar.

Jack Gable

Escritor. (Lo intenta y le sale a veces).

Algunos de mis autores favoritos

Culpables de que yo escriba

Brandon Sanderson

Construye mundos enormes, con mil sagas conectadas, y todo encaja.
Y encima escribe ágil: se recrea en el detalle justo, no en el quesobra. Adoro a Tolkien, pero no me lo releo en la vida. A Sanderson sí.

Elísabet Benavent

En romántica, el desparpajo lo es todo, y ella lo tiene. Se lee divertida, viva. Nada que ver con esas novelas donde cada página es «era exageradamente guapo y me mordí el labio».
La romántica también puede tener chispa.

George R.R. Martin

Sus personajes son protagonistas, sí. Hasta que dejan de serlo, si la historia lo pide. Ese poco miramiento me fascina. Eso, y que cada personaje trama lo suyo.
La intriga no está solo en el trono:
está en todos.

Jack Gable

«La gente feliz no cuenta los días, los presos si.»